Neologismos fantásticos: el conejo en la chistera del traductor

Redacción: Lucía Ortiz Castillo

Corrección: Carmen Pérez Gálvez

En su espectáculo, el mago realiza el mítico truco del conejo en la chistera. El público aplaude y se pregunta: ¿Cómo lo habrá hecho? El buen mago nunca revelará sus trucos, aunque sabemos que hay conejo encerrado. Para los apasionados de la traducción, el proceso tras la creación de un neologismo es igualable a un gran truco de magia y el traductor, por tanto, un buen mago de las palabras. Así pues, en este artículo desvelaremos los truquillos del traductor: los procesos de creación de palabras y las técnicas de traducción de estas al lenguaje español.

En primer lugar, en vez de asumir que todo aquel que lea este artículo sabe qué es un neologismo, haremos un repaso para los del fondo de la clase. Según la Real Academia Española (2026), un neologismo es «un vocablo, acepción o giro nuevo de la lengua». Además de saber reconocerlos, también nos interesa su origen, saber cómo se clasifican, qué procesos hay detrás de su formación y qué técnicas se usan para traducirlos al español.

Al igual que el mago ante su exigente público, el traductor literario se enfrenta a numerosos retos con una obra entre sus manos. En lo que respecta a este artículo, hablaremos de la literatura fantástica.

La creación de un mundo literario ficticio implica la aparición de muchos elementos que configuran esta nueva realidad a través de la magia y la fantasía, por lo que surge la necesidad de denominarlos para proporcionar al lector la máxima comprensión del texto original. Gracias a la naturaleza fantástica de estos mundos secundarios, se crean elementos lingüísticos y culturales llamados «irrealia»: unidades léxicas que configuran culturalmente un mundo ficcional (Moreno Paz y Rodriguez Tapia, 2018, p.222). Puesto que representan un conocimiento ajeno al llamado «conocimiento general», solo ocurren y adquieren sentido en el discurso ficcional: así obtenemos los neologismos, en su mayoría característicos del género fantástico.

Para organizar los neologismos tomaremos la clasificación realizada por Cabré (2009, pp. 232-234), en la que distingue cuatro grupos y diferentes métodos de formación dentro de los mismos:

  1. Neologismos de forma: creación de un nuevo elemento léxico por: 

a) sufijación: «colegialidad»; 

b) prefijación: «antitaurino»; 

c) sufijación o prefijación: «reprogramado»; 

d) composición: «verdeamarela»; 

e) composición culta: «megápolis»; 

f) lexicalización: «encuadernado»; 

g) conversión sintáctica: «semi» como adjetivo; 

h) sintagmación: «sin papeles»; 

i) siglación: «dvd»; 

j) acronimia: «espanglish»; 

k) abreviación: «uni» por universidad; 

l) variación: variante ortográfica, «infrastructura».

  1. Neologismos sintácticos: implica que una base léxica presente un cambio de subcategoría gramatical (género, número, régimen verbal, etc.). Ejemplo: «amo de casa» (ama de casa).
  2. Neologismos semánticos: a partir de modificación de una base léxica. Ejemplo: «nube» como «almacenamiento digital».
  3. Préstamos: aquellas unidades que se transportan de otras lenguas. Se distinguen préstamos adaptados «búnker» y no adaptados «after hours».

En cuanto a las técnicas de formación de los neologismos, estos deben pertenecer al tipo que corresponda al último proceso llevado a cabo para la creación de la palabra. Así pues, necesitamos conocer los procesos involucrados en la creación de palabras del español; estos son algunos procesos recopilados del estudio de Hernández Cuadrado (1998) y ampliados por Cabré (2009). Para ilustrarlos, tomaremos neologismos originales en inglés de diversas obras y mostraremos su traducción al español, en la que se puede observar la técnica aplicada:

  • Composición: se forman nuevas palabras a partir de la combinación de lexemas. Ejemplo: Hazekiller → Mataneblinos
  • Derivación: creado mediante afijos (sufijos, prefijos o interfijos). Ejemplo: Misting → Brumoso    
  • Alteración: se altera el orden de las letras o sílabas de una palabra. Ejemplo: Mirror of Erised → Espejo del Oesed 
  • Acortamiento: se eliminan fonemas de la palabra. Ejemplo: Twinborn → Nacidoble (acortamiento + composición) 
  • Onomatopeyas: se forma una palabra mediante la imitación de sonidos naturales. Ejemplo: pum tum (en El Señor de los Anillos)
  • Siglas: abreviación gráfica formada por el conjunto de letras iniciales de una expresión compleja. Ejemplo: MUGGLE (Magically Ungifted Gentlemen Living Everyday)
  • Acrónimos: se forma una palabra a partir del acortamiento de otras o uniendo el comienzo y el final de dos términos. Mockingjay [Mockingbird + Jabberjay] → Sinsajo [Sinsonte + Charlajo]
  • Nuevo significado: a un término existente se le da una acepción que no es habitual. Crasher → Chocador 
  • Incorporación de palabras en desuso: se reintroduce una palabra al vocabulario. Gladden Fields → Campos Gladios

Finalmente, existen numerosas técnicas de traducción de las que echar mano a la hora de lidiar con los neologismos y sus entresijos. La decisión de traducir o no estos términos queda en manos del profesional, quien, si decide afrontar este reto, deberá demostrar su capacidad creativa y su dominio de las lenguas en las que trabaja. Estas son algunas técnicas recopiladas de la obra Traducción y Traductología (2001, pp.269-271) de Hurtado Albir:

  • Adaptación: se reemplaza un elemento cultural por otro propio de la cultura meta. Baseball → Fútbol
  • Ampliación lingüística: se añaden elementos lingüísticos. Pewterarm → Brazo de peltre
  • Comprensión lingüística: se sintetizan elementos lingüísticos. Twinborn → Nacidoble 
  • Amplificación: se incluyen precisiones no formuladas en el original. Katniss → Katniss, como la flor acuática a la que llaman saeta
  • Elisión: no se incluyen algunos elementos del original. The Shadow Fold → La Sombra
  • Calco: se traduce literalmente una palabra o sintagma. Grand Palace → Gran Palacio
  • Creación discursiva: se establece una relación completamente imprevisible fuera de contexto Warbreaker → El aliento de los dioses  
  • Descripción: se reemplaza un término por la descripción de su forma o función. Panettone → Bizcocho tradicional italiano que se toma en Nochevieja
  • Equivalente acuñado: se usa un término o expresión reconocido en la lengua meta como equivalente. Like two peas in a pod → Como dos gotas de agua 
  • Generalización: se usa un término más general o neutro. Guicher, fenêtre o devanture window 
  • Particularización: se usa un término más preciso o concreto. Tidemaker → Agitamareas 
  • Modulación: cambio de punto de vista o enfoque (léxico o cultural) para que la traducción sea lo más natural posible en la lengua meta. Lurcher → Atraedor
  • Préstamos: se integra una palabra o expresión de otra lengua sin modificar. Quidditch
  • Traducción literal: se traduce palabra por palabra. Goldmind → Menteoro

Tras haber leído todo este artículo sobre los procesos que, la mayoría de las veces, no sabemos ni que están ocurriendo en nuestra cabeza de forma automática, procedamos a reflexionar. Que esta información recopilada* no quede solo como divulgativa, sino que sirva para varias cosas: en primer lugar, para reconocer las numerosas posibilidades y los diferentes niveles de complejidad que nos presenta el lenguaje español a la hora de crear palabras; en segundo lugar, para valorar la profesión del traductor y el campo de la traducción y del lenguaje como lo que es: una ciencia y labor compleja, esencial y humana. Que la labor del traductor se aprecie como un pilar para la difusión de dichos conocimientos y que se priorice y se recompense la creatividad y la sensibilidad que requiere esta profesión.

*La información recopilada en este artículo pertenece originalmente a mi TFM redactado para el Máster en Traducción Editorial (2024/2025) de la Universidad de Murcia bajo el título «Análisis traductológico de antropónimos, topónimos y neologismos en Mistborn: The Alloy of Law de Brandon Sanderson».

Bibliografía:

Cabré Castellví, M. T. (2009). La clasificación de neologismos: una tarea compleja. ALFA: Revista De Lingüística, 50(2). Recuperado de: https://periodicos.fclar.unesp.br/alfa/article/view/1421

Cuadrado, LAH. (1998). Sobre la formación de palabras en español. En Lengua y cultura en la enseñanza del español para extranjeros: actas del VII Congreso de ASELE. Universidad Complutense de Madrid.

Hurtado Albir, A. (2001). Traducción y traductología. Madrid: Cátedra

Moreno Paz, M.D.C., & Rodriguez Tapia, S. (2018). El discurso ficcional y los «irrealia»: tipos de conocimiento sobre la realidad y sus actualizaciones lingüísticas a través del léxico.

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA: Diccionario de la lengua española, 23.ª ed., [versión 23.8.1 en línea]. <https://dle.rae.es> [12 de abril de 2026].